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domingo, 29 de marzo de 2009

ECOLOGÍA Y SEGURIDAD NACIONAL

Redacción Vida X Vida


Hasta ahora, hemos vivido bajo el influjo de una cultura que suele presentarse como única. Esto no sucede desde ahora mismo. Desde sus primeros itinerarios fundacionales como pensamiento, es decir, desde la época victoriana (1830-1930), se ha expandido con el postulado del industrialismo y del imperialismo. En el presente, tenemos su máxima expansión, lo que implica cuánticamente su propia negación o desconstrucción. Obviamente, no es fácil desmontar tantos años de la construcción ideológica que legitima y justifica el tipo de mundo que tenemos. Nadie con dos dedos de frente puede negar esta realidad.

El desafío que tenemos como humanidad no es otro que aceptar, como única salida, el cambio para vivir, o perecer. Por ética o por instinto de supervivencia, por lo menos deberíamos cuestionarnos qué pasa con este desarrollo basado en el crecimiento (que ignora la equidad), pensar que somos un planeta con recursos finitos y, por tanto, es imposible seguir hablando de crecimiento continúo.

 

Hoy la seguridad nacional de un país no depende exclusivamente de ningún tipo de ejército, sino de la participación de todos. Estamos entrando en una nueva era que exige inclusión y el sentido solidario que conforma todo el entramado de la vida.



Hasta ahora, la seguridad nacional ha sido asunto de las diferentes doctrinas militares, pero, la situación actual nos coloca frente a la necesidad de diseñar otras formas. La crisis ecológica que sobreviene exige un cambio de conciencia y de conducta, pues somos un país vulnerable y arrastramos las consecuencias de los modelos que nos han impuesto, que no guardan relación con lo que somos.

 

Nuestra ubicación geográfica, en el mismo trayecto del sol (huracanes, fallas tectónicas, etc.), sumada a nuestro desarraigo, a la inconciencia generalizada y a la indolencia de quienes nos dirigen, puede ser fatal en estos tiempos de crisis financiera, alimentaria, climática, ecológica, humana…


Los fenómenos meteorológicos extremos ocasionaron más de 80,000 muertos a nivel global en el 2008, según un dossier elaborado por la asociación Globalízate, a partir de informaciones publicadas en los medios de comunicación. Pero, ¿qué pasa en los países donde no se tiene acceso a cifras reales (como el nuestro, donde, incluso, hay problemas de registro civil)?. En realidad, no podemos siquiera saber cuántos mueren, tal es nuestro desorden. Y, encima, no actuamos en consonancia con el panorama que se vislumbra.



Según los expertos (como Ivo de Boer, Convención Cambio Climático ONU),  nuestro país “estaría amenazado”, como efecto del cambio climático, por fuertes huracanes, sequías, pérdida de la biodiversidad, inundaciones, elevación del nivel del mar, calentamiento del mar, etc., pero ya esas cosas se ven, las vivimos, son evidentes.

 

Hasta en nuestra prensa tradicional se han estado publicando informaciones que revelan lo serio de este momento, afirmando que los efectos de las variaciones del clima se sienten en el país y ya no son para un futuro lejano.

 

Las proyecciones apuntan hacia situaciones cada vez más extremas, como la indisponibilidad de agua dulce, la progresiva disminución de nuestra producción agrícola y el aumento de paludismo y dengue.


 

Asimismo, recién se publicó el dato de que en los últimos cinco años recibimos el impacto de 12 fenómenos tropicales, duplicándose así la ocurrencia de estos en relación a la década anterior.

 

Del 2007 al 2008, ciclones y tormentas generaron pérdidas por USD$439 millones, destruyendo infraestructura, ganado, cultivos y cegando cientos de vidas.  Esa cifra representó 1.2% del PIB, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal).


Agua


“Necesitamos que la sociedad se organice en comité de defensa del agua, del medio ambiente y de defensa de los recursos naturales, y en  favor de que el agua le llegue a otras comunidades” afirmaba el secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal, en una entrevista reciente.

 

Mientras tanto, estamos lejos de la utilización eficiente del agua y la desertificación y la sequía afectan parcial o totalmente el 70% de nuestro territorio, según un informe del Programa de Acción Nacional de Lucha Contra la Desertificación y la Sequía, publicado en el 2008.


 

El proceso de cambios que afecta al planeta se está dando con una celeridad paralizante. Tenemos que cambiar, actuar, asumir otra forma de vivir y unirnos. 

domingo, 15 de marzo de 2009

HACIA LA AUTARQUÍA (en Burdeos) COMUNIDADES EN TRANSICIÓN…




El movimiento Transition Town puede beneficiar a nuestras comunidades diseñando estrategias para funcionar al margen del Sistema, en la medida de lo posible. Sobre todo, para funcionar más allá del sistema económico globalizador. La agricultura orgánica es una de las apuestas de Transition Town.

1-10-2008

 

The Ecologist para España y Latinoamérica

Entré en contacto con el llamado “Transition Towns Movement” durante mi estancia en Totnes, el pueblo natal del fundador de la iniciativa, Rob Hopkins. Comenzaba el otoño de 2006 y Hopkins acabada de regresar de Irlanda, donde había fundado la primera comunidad “en transición” –Kinsale–, junto con sus alumnos del Kinsale Further Education College. Por aquellas fechas, yo había terminado mi curso de postgrado en la Universidad de Plymouth y asistía con asiduidad a las conferencias organizadas por el Schumacher College –organización también ubicada en Totnes, y que preserva el legado del economista E.F. Schumacher–, a la búsqueda de un nuevo modelo económico que nos permitiera vivir no sólo de modo sostenible, sino con más sentido común. Mi encuentro con Hopkins era inevitable.


TOTNES… 

Hopkins halló el terreno abonado entre la población de Totnes, constituida en su mayor parte por “greenies” de clase media y autónomos. En estas circunstancias, no es de extrañar que Transition Town Totnes se haya convertido en el paradigma por excelencia del movimiento. Casi dos años más parte, a fecha de hoy, existen unas 60 comunidades en transición en el Reino Unido, y continúan surgiendo iniciativas en Australia, Nueva Zelanda y los Estados Unidos. Recientemente he asistido al primer encuentro nacional de Transition Towns Escocia, donde resido en la actualidad. En Escocia, tan sólo cinco localidades –el 8% del total de las comunidades británicas– se han sumado a la iniciativa. Y sin embargo, dadas las peculiaridades geográficas y demográficas de Escocia, el movimiento Transition Towns puede jugar una baza significativa en su futura supervivencia como nación. Como también la puede jugar en el caso de España, país que comparte con Escocia el hecho de contar con una economía artificial, generada por inversiones extranjeras, y fuertemente centralizada en los núcleos urbanos, mientras que el medio rural permanece abandonado.

 


QUÉ ÉS…

¿Qué es una “comunidad en transición”?... A diferencia del movimiento de las eco-aldeas, el “Transition Towns Movement” no pretende la creación de comunidades alternativas, sino la re-conceptualización de las ya existentes. El objetivo es desarrollar comunidades que no dependan en absoluto del consumo de combustibles fósiles para la generación de su energía, bienes y servicios. En palabras de sus fundadores, toda comunidad en transición surge como respuesta a la pregunta: “How do we significantly increase resilience [to mitigate the effects of Peak Oil] and drastically reduce carbon emissions” Esto es: ¿Cómo mejorar la fortaleza, la capacidad de recuperación de nuestras ciudades y pueblos para que, si un día se interrumpe el transporte de energía y alimentos,  sus ciudadanos sean capaces de sobrevivir…? En definitiva: no se trata sólo de reducir las emisiones de dióxido de carbono, sino de construir comunidades independientes y robustas.  Y sanas. En alimentación y agricultura, la respuesta está en la agricultura orgánica.



LO LOCAL

El primer paso para fortalecer nuestras comunidades es fomentar el comercio local, la “tienda de la esquina”. Tanto en España como en Escocia solía existir una cultura de mercado: ciudades y pueblos contaban con su propio mercado, abastecido por la producción local. En las últimas décadas, en ambos países, el crecimiento económico provocado por inversiones extranjeras ha destruido esta cultura de mercado. Españoles y escoceses prefieren trabajar para otros antes que generar sus propios negocios; prefieren vivir en simétricos suburbia,y comprar en centros comerciales, antes que acudir a la tienda de la esquina. En el caso escocés, resulta significativo el hecho de que en hipermercados como Tesco o Asda, que copan el mercado alimenticio, es imposible encontrar una sola verdura que haya sido cultivada en Escocia. Frutas y hortalizas proceden de Sudáfrica, Argentina o Israel, y las patatas vienen de Inglaterra. Como oí afirmar a Vandana Shiva en cierta ocasión, el 40% de las emisiones de CO2 en agricultura se deben al transporte de los productos desde donde son cultivados hasta donde son consumidos.


VIDA PROPIA

Una comunidad “en transición” es, ante todo, una comunidad con vida propia y no una ciudad dormitorio. Sus habitantes son en su mayor parte autónomos, y trabajan y compran en el mismo lugar que viven. Y desde el momento en que se fomenta el comercio local, se genera una riqueza económica que es reinvertida en la comunidad. Pero los habitantes de las ciudades en transición no sólo son capaces de cubrir sus necesidades diarias mediante la producción local, sino también de generar su propia energía.




Tanto España como Escocia cuentan con comunidades rurales de difícil acceso y económicamente deprimidas. En Escocia, muchas de estas poblaciones alimentan sus calefacciones con tanques de gasóleo o bombonas de gas propano. El suministro se realiza mediante el transporte por carretera desde el sur de Escocia. Scottish Gas sólo abastece los núcleos urbanos. Pero sólo existen dos vías de comunicación entre el sur de Escocia –la región rica  y poblada en torno a Glasgow y Edinburgo-, y el norte del país, pobre y despoblado. Cuando, debido a las condiciones meteorológicas, la principal vía de comunicación entre las dos Escocias, the Forth Road Bridge, se cierra al tráfico de camiones, las pequeñas aldeas del norte permanecen desabastecidas. Frente a esta vulnerabilidad, comunidades en transición del norte de Escocia como Forres están iniciando la compra de turbinas eólicas para generar su propia electricidad.


EL CASO ESPAÑOL

España es un país afortunado: sus condiciones climatológicas permiten disfrutar de una variada agricultura local, sin tener que recurrir a los vinos de Chile o las manzanas de Argentina. Asimismo, cada hogar español puede abastecerse todo el año de energía eléctrica mediante paneles solares. Son los ciudadanos españoles quienes deben decidir si desean sumarse o no al movimiento de los pueblos en transición, y construir comunidades más robustas, humanas e independientes.

 

Mari Cruz García es ingeniero superior de telecomunicación, experta en e-learning, y ha colaborado con el Centre for Sustainable Futures de la Universidad de Plymouth (Devon, Reino Unido) y Totnes Transition Town en Totnes (Reino Unido). Ha vivido en India y Nepal, donde colaboró con el Gobierno Tibetano en el Exilio participando en campañas de sensibilización sobre la destrucción medioambiental y la violación de derechos humanos en Tibet. Actualmente reside Escocia"

 
maricruz_garcia@hotmail.com

 

www.transitiontowns.org

martes, 2 de diciembre de 2008

EL APASOTE, UNA MALEZA REAL

Por Francisco Tamas

“Esta maleza fue el plato favorito del Rey Enrique de Inglaterra”. Helen Fox

En vista de que las perspectivas a corto plazo de la gente común de nuestro país están lejos de ser brillantes, la Comisión de Agrociencias de la Academia de Ciencias de la República Dominicana está investigando cada día más y más aquellas posibilidades nutritivas, comestibles y obtenibles que, para así decirlo, no cuestan dólares y, si es posible, ni siquiera cuestan pesos dominicanos.

Estamos estudiando aquellas oportunidades que se consiguen gratis y que nos ofrece “el comedor económico de Dios”, siempre generoso y bondadoso.

Hemos tropezado con una planta que tiene tantos nombres que ni se sabe cuál es el verdadero; de todas maneras, la ciencia ha establecido que proviene de las estepas siberianas del Asia Central, donde las tribus finougores la cultivaron ,ya en la era prehistórica y, según los eruditos, es la planta más antigua que haya sido cultivada por el hombre.

Hasta los cultos y refinados romanos de la antigüedad, consumieron esta yerba regularmente en su dieta sofisticada. Los anglosajones, llamaron a esta planta “melde”, pero, con el tiempo fue conocida como epasote, ipasote, té de México, té de los jesuitas, paico, yerba hormiguera, pie de ganso, yerba de puerco, tola bona, etc.

Los alemanes la conocen como fette henne (pollo gordo); los ingleses le dicen goosefoot o allgood; en cambio, la ciencia la denominó Chenopodium, cuya denominación incluye varias especies de esta planta interesante.

Aquí se trata de una riqueza natural nutritiva; esta yerba contiene más hierro y proteínas que la espinaca o el repollo; contiene vitamina B1, minerales como el calcio y enzimas valiosas.

Los indios de Arizona y Nuevo México la comen cocida o cruda en grandes cantidades. Ellos colectan las semillas, las muelen para harina, con la cual hornean un pan sabroso: esta harina es parecida al trigo sarraceno (buckwheat) y es igualmente nutritiva y saludable.

Dicen que la planta es especialmente útil para la juventud, porque fortalece el desarrollo de los huesos. Una sola planta contiene más de 70,000 semillas.

En estos tiempos, cuando cada vez más escasea la leche puede bien servir como alternativa, dada su gran riqueza en calcio, vitaminas A, Complejo B y otros nutrientes.

Esta yerba se cultiva mucho en México, donde al visitar las aldeas de los indios se puede ver en todas partes. Ellos la denominan “Quelite” y cultivan varias especies de la misma.

Igualmente, en Alemania (donde a veces la llaman Gansefuss) la dan a los pollos para su rápido engorde. Podremos ahorrar miles de dólares gastados en alimentos avícolas imitando a los alemanes.

Hay muchas variedades de esta planta interesante, pero se asemejan unas a otras, tanto que es difícil distinguirlas. Una de ellas, el “buen Rey Enrique” (chenopodium bonus-henricus) fue un vegetal muy querido en la vieja y feliz Inglaterra.

Pero, con el tiempo pasó de moda; sin embargo, hoy por hoy ha vuelto en marcha triunfal, la importan del extranjero y es muy costosa ya que solamente se sirve en los restaurantes de los “gourmet”, en el “City” donde come la gente adinerada.

Esta planta merece toda nuestra atención: deberá ser sembrada ya que es extraordinariamente nutritiva y no necesita cultivarse una vez sembrada.

Las plantas jóvenes pueden servir muy bien en las ensaladas y los topes de las hojas de las plantas ya desarrolladas, pueden utilizarse para preparar una delicadeza gastronómica tierna.

Las hojas mismas pueden cocerse como un vegetal cualquiera y también sirven para preparar una sopa vegetal nutritiva de color verde brillante que ahuyentará el hambre de los hogares humildes de Quisqueya.

En tiempos pasados, las semillas de esta planta fueron cosechadas en toda Europa: las sacaron, las molieron en una harina fina y prepararon panes, tortas, pasteles y caldos espesos muy ricos y nutrientes.

En varias partes de nuestra Indoamérica lo hacen así todavía. Pero, a parte de su valor nutritivo, hay otra razón por la cual deberá ser cultivada esta planta: es excepcionalmente amistosa con otras plantas. Sus raíces profundas penetran en el suelo y lo hacen más laborable, asimila los minerales del subsuelo y los eleva a la superficie ayudando así a sus plantas compañeras de raíces más cortas.

También sus hojas extensas recogen el agua y la facilitan a sus menos afortunadas vecinas en el huerto.

Una variante de esta planta es la “Quinúa” de los Incas en Los Andes, donde prospera en el altiplano desde milenios y es una de las causas que los Incas podían sobrevivir allí.

Otra variante fue cultivada por los Aztecas en México, la “Canihua”.

En los “Comentarios Reales sobre Los Incas”, de Garcilazo de la Vega, esta planta ocupaba el segundo lugar entre los granos cultivados.

En Honduras, los indios preparan docenas de medicinas de esta planta: un aceite volátil de paracineno, levolimoneno, silvestreno y alcanfor. También le extraen Ascaridol, resinas, gomas y clorofila.

Los médicos indígenas la usan para expulsar las lombrices tomándola en tisana; le atribuyen propiedades emenagoga, diurética y sudorífica. Pero tiene muchos usos mas…

En nuestro bendito país prospera esta planta cerca de Puerto Plata, en Barrabás; también existe en Barahona, en San José de las Matas y muchos otros lugares.

Nuestro pueblo la denomina “apasote”, el pueblo –sabio como es– utiliza las hojas en tés contra cólicos y dolores de estómago, como vermífugo y, también, contra la conjuntivitis. Da buenos resultados en casos de asma y contra ciertos parásitos de la piel. Podrá mitigar el hambre de miles de niños dominicanos en primer lugar…

lunes, 21 de abril de 2008

Hongos coméstibles de R. D. (Continuación)

Continuamos con la publicación de algunos fragmentos del libro "HONGOS COMESTIBLES de la República Dominicana", un trabajo de Omar Paíno Perdomo, en colaboración con D. Jean Lodge y Timothy J. Baroni y el apoyo institucional del Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal, Inc. (CEDAF).

Auricularia polytricha (Mont.) Sacc.

Clasificación
Orden Auriculariales
Familia Auriculariaceae


Píleo: 10-60 mm, cremas a marrón rojizo, color miel, agrupados. Superficie del píleo: aterciopelada o cubierta de pequeños pelos y la interior está lisa. Margen del píleo: liso, entero. Forma del píleo: orbicular, de repisas semicirculares, con consistencia gelatinosa cuando fresco. Estípite: sésil a seudoestipitado. Anillo: ausente. Olor: a fruta fresca. Sabor: agradable.
Sustrato: ramas y troncos de agioespermas.
Hospedero: Bursera simaruba (L.) Sarg. (Burseraceae), Delonix regia (Boj.) Raf. (Caesalpinaceae).
Altitud:
0-1,933 msnm.
Distribución: Provincia Hato Mayor: Parque Nacional Los Haitises: Loma La Gata, Los Naranjos; Provincia Monte Plata: Bayaguana; Provincia Pedernales: Parque Nacional Sierra de Bahoruco: Los Arroyos, La Aguita; Provincia La Altagracia: Parque Nacional del Este, Guaraguao; Provincia La Altagracia: Punta Cana; Provincia Valverde: Mao, El Fundo de los Quemados, Furnia de Gurabo; Provincia San Cristóbal: Mano Matuey; Provincia Puerto Plata: Estero Hondo; Provincia La Vega: Parque Nacional Armando Bermúdez: El Aserradero, Jarabacoa, Salto de Jimenoa, Los Dajaos, Finca de José Cruz; Los Tablones.

domingo, 6 de abril de 2008

Hongos coméstibles de R. D.


En febrero pasado iniciamos la sección "Hacia una estrategia de supervivencia", con fragmentos del trabajo sobre hongos coméstibles de la República Dominicana, realizado por el biólogo dominicano Omar Paíno Perdomo.

Omar Paíno Perdomo

Los hechos del día a día nos demuestran que tenemos que conocer nuestros recursos, por eso decidimos retomar el tema. En el artículo anterior encontrarán las partes macroscópicas, glosario y otros elementos que ayudan en la identificación de los hongos. En lo adelante, publicaremos uno diferente quincenalmente.

CREENCIAS

No existen métodos simples para diferenciar los hongos venenosos de los coméstibles. Las siguientes son creencias erróneas acerca de los hongos venenosos.

No es verdad que:
  • Los hongos venenosos ponen amarillo el perejil, un pedazo de pan, una moneda o cubierto de plata, un pedazo de estaño que se ponga en contacto con ellos;
  • Al cocinarlos durante mucho tiempo en agua con sal se vuelven coméstibles;
  • Los hongos comidos por animales son buenos;
  • Hay cosas que a los animales no les afecta y a los humanos sí;
  • Para quitarles el veneno basta con sumergirlos en vinagre;
  • Pierden el veneno si se someten a deshidratación;
  • El anillo que muchos hongos tienen en el estípite es señal de ser coméstibles.

Auricularia delicata (Fr.) Henn.

Clasificación
Orden Auriculariales
Familia Auriculariaceae




Píleo: 10-30 mm, pálido, crema, color miel, agrupados. Superficie del píleo: lisa y la interior está profusamente alveolada. Margen del píleo: liso, entero. Forma del píleo: orbicular, de repisas semicirculares, de consistencia gelatinosa cuando fresco. Estípite: sésil a seudoestipitado. Anillo: ausente. Olor: a fruta. Sabor: no distintivo.

Sustrato: ramas y troncos de agioespermas.
Altitud: 2-1,391 msnm.

Distribución: Provincia Hato Mayor: Parque Nacional Los Haitises (Caño Hondo); Provincia La Vega: Reserva Científica Ebano Verde, Jarabacoa, El Mogote, Los Dajaos, Finca de José Cruz; Parque Nacional Armando Bermúdez: Los Tablones; Provincia Pedernales: Parque Nacional Sierra de Bahoruco; Provincia La Altagracia: Parque Nacional del Este (Boca de Yuma).

lunes, 11 de febrero de 2008

Hacia una estrategia de supervivencia


Por fin iniciamos la difusión de este trabajo, propuesto para no seguir chocando con la indiferencia y la sordera de quienes están llamados a escuchar y alentar una energía social, a favor de un cambio de comportamiento.

El resultado es que las urgencias que imponen los cambios planetarios nos sorprenden con un país que no ha sabido invertir en la producción de capital social y humano; un país donde al liderazgo social y político parece no importarle, en absoluto, la suerte de una sociedad en el trance del ocaso; donde padecemos de una inconsciencia nacional que nos impide actuar en defensa propia. Por esta y otras razones, no alcanzamos la condición de ciudadanos, sino de gente que sobrevive en un lugar llamado República Dominicana.

Es un asunto de soberanía preservar nuestros recursos y, en seguida, pensar en ¿Qué producir? ¿Cómo producir? ¿Para quién producir? ¿Cuáles son las políticas públicas que tenemos para utilizar y preservar nuestra biodiversidad?

En la biodiversidad tenemos una gran arma defensiva para enfrentar problemas tan serios como nutrición y soberanía alimentaria. Las amenazas que pesan sobre nosotros como colectivo, son gravísimas.

Los tratados de libre comercio, el modelo neoliberal y el calentamiento global pueden tener consecuencias que preferimos, por ahora, callar. Deseando que esta iniciativa se traduzca en experiencia, propuesta y reflexión, que despierte en nosotros nuevas inquietudes entorno a las herramientas que empleamos para resolver nuestros problemas y cambiar la forma de verlos.

Las herramientas son clave en la formulación de cualquier estrategia. En el apego o la dependencia hacia las técnicas establecidas perdemos de vista otras soluciones. En esta perspectiva, Abraham Maslow decía: “cuando la única herramienta que tienes es el martillo todos los problemas empiezan a parecerse a un clavo”.

De esta manera, queremos llamar la atención entorno a los recursos comestibles que tenemos, que permanecen al margen, en un país con unas estadísticas alarmantes de desnutridos. Según los últimos informes de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), más de dos millones de dominicanos son afectados por el hambre, es decir, el 27% de la población.

Con la preservación y uso de tantos recursos subutilizados podríamos fomentar la soberanía alimentaria de nuestro pueblo. Esto es ignorado por quienes elaboran las políticas públicas, toda la problemática, incluso la amenaza creciente de los transgénicos, es excluida de las agendas de investigación y desarrollo.

No podemos responder colectivamente, pero comencemos de manera personal. Invitamos a esta tribuna a todos aquellos que puedan proporcionar información al respecto.

Hoy comenzamos con los trabajos sobre hongos comestibles de la República Dominicana, realizados por el biólogo dominicano Omar Paíno Perdomo. Saludamos este esfuerzo por buscar y buscarnos dentro de nuestra propia referencia. No llegamos a comprender por qué este tema se ha mantenido marginado, pues son escasas las iniciativas de este tipo. ¿Dónde están las universidades nuestras? ¿Qué profesionales estamos formando y para qué?

Es un honor para nosotros que esta persona (O. P. Perdomo) se haya inscrito en esta perspectiva. No olvidemos aquellos que como el profesor Marcano (ya fallecido) y la nutricionista alemana doctora Brigitte Mussgay han aportado de manera determinante. El primero, con sus investigaciones sobre los recursos comestibles que no utilizamos y la segunda, con la publicación de la primera tabla de composición de alimentos de la República Dominicana (1984) y los trabajos que realizamos en el Programa de salud comunitaria del Centro Dominicano de Educación Ecológica (CEDECO) (1994).

Merece mención especial el hecho de que el profesor Juan Bosch, como pedagogo social, en sus alocuciones radiales de aquellos viejos tiempos, nos alentaba a conocer y hacer un mejor uso de nuestros recursos alimentarios para vivir en función de lo que tenemos. Esto así por ser conocedor de nuestra historia de hambre y sobrevivencia, perseguidos por modelos que siempre han negado nuestro derecho a existir. Las devastaciones de Osorio y los modelos de monocultivo de caña (destructores de la biodiversidad) son algunos ejemplos de la época colonial.

Pedro Mir nos ilustra con los tres tomos de la Historia del hambre, donde habló de gente lánguida afectada porque en los campos sólo había caña.
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Interpretación de los símbolos




















¿Qué son los hongos?
Características principales:
  • Principal grupo de organismos descomponedores.
  • Nivel de organización unicelular, pluricelular o dimórfico;
  • El cuerpo vegetativo o soma, que recibe el nombre de talo, nunca presenta vasos conductores, en la mayoría de los casos está constituido por filamentos o hifas cuyo conjunto recibe el nombre de micelio, el cual puede ser uninucleado, binucleado, multinucleado o bien pluricelular;
  • El núcleo es eucarióntico y generalmente pequeño;
  • Las paredes celulares están constituidas principalmente por quitina;
  • Carecen de clorofila, pero muchos hongos tienen pigmentos que le proporcionan coloraciones muy diversas (amarillas, rojas, anaranjadas, azules, violetas, grises, negras, etc);
  • La división celular es mitótica y meiótica;
  • La respiración es fundamentalmente aerobia, aunque hay hongos microaerofílicos o anaerobios facultativos;
  • La nutrición es heterótrofa, la obtención de alimentos es de tipo absorbente; Poseen un sistema de reproducción asexual y sexual.

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Artomyces pyxidatus (Pers.) Jülich

Clasificación

Orden Auricalpiaceae

Familia Russulales
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Píleo: 10-50 mm, pálido, crema o amarillo pálido cuando joven. Superficie del píleo: lisa. Margen del píleo: liso, con apariencia de corona. Forma del píleo: ramificada. Himenio: liso. Estípite: 1-3 mm, del mismo color del píleo. Posición del estípite: céntrico a excéntrico. Superficie del estípite: liso. Anillo: ausente. Forma y contenido del estípite: sólido. Base del estípite: inserto, cespitoso. Olor: ligeramente agradable. Sabor: picante suave.


Sustrato: suelo.

Altitud: 700-800 msnm.

Distribución: Provincia de La Vega: Reserva Científica Ebano Verde, sendero de Loma Casabito a El Arroyazo.






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Glosario

Anillo: estructura en forma de collar, de aro o de cortina que cuelga de la parte superior del pie. Se forma por el desgarramiento del velo o cortina que cubría a las laminas en el estado juvenil del hongo. Generalmente el anillo es muy delicado y efímero, ya que puede desaparecer fácilmente. Puede ser sencillo o doble; este último caso, es cuando el margen del anillo o velo se divide en dos a todo lo largo, semejando finalmente la formación de dos anillos.

Asexual: en los hongos, tipo de reproducción que no involucra cariogamía y meiosis.

Cespitoso: crecimiento de tipo cespitoso se refiere a aquellos hongos con cuerpos fructíferos unidos en la base del estípite, de tal manera que crecen muy próximos unos de otros, semejando el crecimiento del pasto, de ahí el nombre del latín (caespitosum).

Dimórfico: se refiere a un hongo que tiene la capacidad de crecer en la forma micelial o en la forma de levadura, según las condiciones en que se encuentre.

Estípite: parte que sostiene el píleo del hongo. Generalmente es central y cilíndrico, aunque también puede ser excéntrico o lateral, largo o corto.

Eucarióntico: organismo cuyas células poseen núcleos verdaderos, mitocondrias, retículo endoplasmático, dictiosomas, vacuolas y ribosomas, entre otras características, con un grado de organización de las células más complejo que el de un organismo procarióntico.

Heterótrofo: organismo incapaz de sintetizar carbohidratos a partir de elementos inorgánicos , por lo que requiere de materiales elaborados para nutrirse.

Hifa: unidad estructural de los hongos, filamento tubular que en conjunto con otros filamentos forma la fase vegetativa o micelio.

Himenio: agregado de ascos o basidios y de estructuras estériles con ellos relacionadas formando una capa continua. Superficie fértil del hongo. Corresponde a la parte del cuerpo fructifero o reproductor de un hongo .

Hongo: organismo heterótrofo, saprofito o parásito, cuya estructura somática es generalmente filamentosa y ramificada. Los hongos poseen paredes celulares y se reproducen sexual y asexualmente.

Meiosis: (disminución, aludiendo al número de cromosomas). Una serie de dos divisiones nucleares que pueden ser consecutivas o no, pero siempre sucesivas, en la que el número de cromosomas se reduce a la mitad. Corresponde a la última fase de la reproducción sexual.

Mitosis: división normal del núcleo en la que se diferencian los cromosomas y éstos se dividen y reparten de forma que resultan dos núcleos hijos con el mismo número de cromosomas del núcleo padre.

Píleo: parte superior del cuerpo de los hongos. Genralmente debajo del sombrero se desarrollan las láminas, poros, dientes, venas. Es en este lugar donde se forman las esporas que reproducen el hongo.

Reproducción asexual: tipo de reproducción que no requiere de la unión de dos núcleos.
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Reproducción sexual: tipo de reproducción que requiere de la fusión de dos núcleos compatibles .

Sexual: tipo de reproducción que involucra plasmogamia, cariogamía y meiosis. Se opone a asexual.

Sustrato: es el lugar donde crece el hongo. Ej. suelo, mantillo, madera, estiércol, hojarasca, etc.